Rosi Braidotti, Lo Posthumano

“Siguiendo con la inhumanidad de la cultura tecno-industrial, en este punto de la argumentación habría que añadir que razón científica y prácticas racionales de la investigación científica no son del todo extraños a la evolución del modernismo y de sus rasgos inhumanos. La ciencia comparte la herencia híbrida de este periodo histórico, esta es fundamental para el proyecto de la modernidad industrializada. […] Los aspectos inhumanos, comprendidas la crueldad y la violencia, son componentes cruciales de la ratio científica de la época moderna. Como ha escrito Paul Rabinow: “El siglo XX ha sido testigo de la instauración de un potente y maligno vínculo entre el saber y lo militar (o las fuerzas de destrucción más en general), a partir de los horrendos efectos de los gases venenosos (u otros regalos de las industrias químicas), pasando por la bomba atómica (y otros regalos de la física y la ingeniería), por la pesadilla nazi de la purificación racial (y otros regalos de la antropología y las biociencias), hasta el indigerible hecho de que casi tres cuartas partes gasto para la investigación científica durante la Guerra Fría estaban reservados objetivos militares” […].

[…] The inhuman (2001), la obra de François Lyotard, aporta una contribución notable a esta discusión. Siguiendo aún la instancia crítica que había expresado en su texto clásico La condición posmoderna, define lo inhumano como causa de alienación y mercantilización de lo humano, o sea, efectos del capitalismo avanzado. La innovación tecnológica y la manipulación provocan la deshumanización del sujeto en nombre de una despiadada eficiencia. “